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El megalómano Nicolás: desmontando al pequeño Nicolás

Como si de un casposo agente secreto de la ley a caballo entre la España de Torrente, Mortadelo-Filemón o el Lazarillo de Tormes, Francisco Nicolás Gómez Iglesias, apodado como el pequeño Nicolás por los medios de comunicación, ávidos de dar carnaza y víctimas al circo romano del que forman parte, se presentó en sociedad en su primera entrevista televisiva tras su detención a lo americana  por seis policías a bordo de tres coches camuflados por presunta falsedad, estafa y usurpación pública. Muchos dimes y diretes durante estos 39 días en paradero desconocido, muchas teoría conspiratorias, muchas más sombras que luces sobre un joven de 20 años que ha saltado a primera plana amenazando en convertirse en tertuliano de los platos más casposos de la parrilla televisiva, tan devotos de este perfil de personaje que tan bien encaja en nuestra España cañi que seguramente han servido para alimentar las ínfulas de grandeza de este oscuro personaje

Y es que el joven que debutaba en la manifestación por la muerte del Papa Juan Pablo II, que se alistó a las Nuevas Generaciones del Partido Popular casi al mismo tiempo que al colegio, cazador  de selfies con personajes políticos de primer nivel, oportunista para salir en la sombra de la primera plana se proclamaba en la ruptura de su silencio como colaborador del CNI, Moncloa y Zarzuela, asegurando tener relación estrecha con personajes de primera línea como la vicepresidente del Gobierno que le encomendó intermediar en el desafío independentista catalán, con Doña Cristina por la que asegura llegar a interceder en su defensa con Manos Limpias, con Carlos García Revenga que le avisó días antes de que iban tras él, pero también tiene palabras para definir su relación con Aznar (al que llamaba Jose y con el que dice dejar de tener trato porque tiene un ego muy profundo y le sentaba mal cuando un joven adolescente se atrevía a decirle todo lo que le parecía que hacía mal), Rajoy, Ignacio González, o Esperanza Aguirre.

El pequeño Nicolás que se define como una persona con sentido común “algo de lo que mucha gente de este país carece” quizás haya tenido la habilidad de rodearse de incompetentes para de esa manera parecer brillante, pero sin duda la prensa ha servido para alimentar su nocivo perfil psiquiátrico que lo define como un megalómano al que el ruido, la promoción y la atención pública alimenta aún más los sueños y aspiraciones de este joven de 20 años amante del poder y el reconocimiento.

 

La megalomanía  que según la OMS se da en un 3% de la población, se define como un trastorno de la personalidad, caracterizado porque la persona tiene ideas de grandeza, de manera que puede mentir, manipular o exagerar algunas situaciones o a las personas, a fin de conseguir sus objetivos. El carácter de estos pacientes es voluble, indeciso y en ocasiones se pueden tornar agresivos, cuando no les salen bien las cosas. El padecimiento puede estar presente a cualquier edad, pero es más notorio cuando son jóvenes o adultos.

Expertos en la materia los definen como “personas de difícil trato, que pueden sentir que el mundo no los merece, pero también creen que son los salvadores del mundo. Puede parecer que lo que dicen no tiene sentido o lo inventaron, y en ocasiones tienen un grupo de seguidores”. “Si los contradices son peligrosos, porque se enojan tanto que pueden ser agresivos y groseros, de manera que es necesario tener cuidado”. Son factores de riesgo para desarrollar este padecimiento aquellos que han sufrido violencia intrafamiliar, incluso abuso físico o sexual. Ese tipo de conductas es una forma en la que ejercen dominio o creen tener poder.

La megalomanía suele darse en personas que tienen gran complejo de inferioridad. Como reacción a esto, y al odiar lo que parezca “inferior” el megalómano busca convertirse en alguien “superior” al que el mundo pueda admirar, para de esa manera poder llegar a amarse y ser amado.

Este tipo de pacientes para cambiar su percepción de inferioridad se ven obligados a cambiar su identidad y su historia personal, adoptando el perfil de algún personaje histórico, ficticio o famoso con carisma y poder con el que correspondan sus fantasías.

Estos pacientes suelen formarse a conciencia y estudiar minuciosamente cualquier detalle de su nueva identidad para ganar coartada y credibilidad llegando a autoproclamar su autenticidad con enérgica convicción.

 

Entre los mandamientos del megalómano merecen mención especial los siguientes aspectos:

-       El megalómano se ama por encima de todas las cosas como mecanismo de defensa creado inconscientemente para luchar contras el complejo de inferioridad que es el preludio de todo

-       Estudia a conciencia su nuevo personaje, su forma de ser e incluso los pequeños detalles como la forma de vestir para cumplir el perfil de ser superior que quiere adoptar

-       El megalómano suele tener grandes misiones por desarrollar en este mundo; se consideran los elegidos para entiendas superiores

-       Suelen desarrollar grandes capacidades para el arte de la manipulación ya que al adoptar un papel tienen que especializarse en convencer a los demás de su falsa identidad

-       Estas personas suelen ganar prestigio, reconocimiento y admiración de las personas cercanas a ellas, que embriagadas por la manipulación ven a la persona como una especia de mesías.

-       El megalómano necesita reconocimiento y adulación del público; no soportan la idea de pasar desapercibidos

 

Y es que entre las fábulas del pequeño Nicolás y la enfermiza obsesión de la raza árida de Hitler hay más puntos en común de los que en principio uno puede llegar a pensar. Seguramente ambos personajes son personas acomplejadas dispuestas a todo por vencer a la inferioridad que les corroe. Si han leído detenidamente los mandamientos del buen decálogo, seguro que no le habrá resultado difícil poner ejemplos en la historia del pequeño Nicolás: interceder para evitar el 9-N con los Pujol, un perfecto conocimiento de las leyes y los organismos públicos, el traslado kilométrico con escolta son algunos ejemplos que pueden desmontar la teoría de Francisco Nicolás Gómez Iglesias sobre las que los medios de comunicación, lejos de apagar la llama están avivando con minutos que saben a gloria para los sueños a gran escala del megalómano Nicolás.

Opiniones sobre la web:

May Pérez Castellano (familiar de paciente)


No solo destacar su labor como buen profesional sino como persona por su trato tan Humanitario hacia el paciente muy cercano y muy amable hacen falta mas personas como Juan ya que muchas veces se olvidan que los pacientes necesitan ese trato humanitario es tan importante como una buena medicación. Enhorabuena por tu trabajo y no cambies nunca porque médicos como tu hay pocos y se necesitan…

Juanjo Ballesteros (periodista)


Es un espacio web muy útil, completo y cómodo. La cercanía con la que el doctor Toral trata a sus pacientes internautas hace que sus consejos queden muy bien entendidos. Además, los videotutoriales (con su acertada línea desenfadada) son herramientas convenientes.

Ángel Barrajón (suscriptor)


Sin duda una buena web donde aclarar muchas de las dudas que de cuando en cuando me surgen. Agradezco el enfoque altamente científico de tus publicaciones.

José Sepulveda (ciudadano 2.0)


Ser médico es sin duda una profesión vocacional a la que uno queda conectado las 24 horas del día y cuando a eso le añades la pasión en el desempeño es cuando surge el innovador servicio de consulta online del Dr. Juan Toral, un médico que ha sabido entender que a medida que avanza la ciencia y se multiplica la burocracia, el acceso rápido y la comunicación de los pacientes con los galenos se vuelve cada vez más complicada,  se acabó el esperar horas innecesariamente para saber si la gripe va en serio o no, para esperar por la interpretación de una analítica , se acabó pedir cita, aguardar cola y perder la mañana esperando en la consulta para resolver dudas que solo están a un click de distancia de ser aclaradas rápidamente por “el médico que llevo en mi teléfono móvil”.  Excelente

Jose Antonio Trujillo (#MedicoMentor de freshhealth.es)


La e-medicina facilita la construcción de nuevos ámbitos de encuentro entre los pacientes y los profesionales. Las nuevas tecnologías solo pueden acercar a las personas si no olvidamos la vertiente humanista de nuestra profesión. El Dr.Juan Toral representa el nuevo humanismo médico 3.0

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